Hoy es un día muy especial, o al menos hace tiempo pensaba que lo sería...
Un primer amor; Recuerdo cuando te miraba y veía un sueño… eras precioso, y tenías la voz grave, y cuando hablabas me atrapaba, cuando pasabas tu mano por mi hombro y me acercabas a ti y me besabas, beso tras beso…definitivamente quizás empezabas a ser el chico de mi vida cuando te oía respirar mientras me dedicabas canciones de amor. Pero no podíamos reaccionar y darnos cuenta de que nada era imposible. Todos los segundos que mi mano rozaba la tuya me enamoraba, pero aun era demasiado joven para saber lo que significaba esa palabra, ENAMORARSE.
Quería ser lo mejor que habías tenido en tus años de locuras y experiencias desastrosas, quería ser la mujer que te hiciera sentar la cabeza. Que imbécil, siempre me consideraste una niñata con aires de superioridad, para que mentir. Pero al igual que acertaste en todo lo demás, te equivocaste en una cosa. Creíste que jamás me enamoraría de alguien como tú, que no sería tan estúpida. Que poco me conocías, estúpida es mi segundo nombre, y me enamoré, por supuesto que me enamoré ¿Cómo no hacerlo? Eras todo lo que una chica de 14 años podía desear, con esa altura imponente y la sonrisa asomando siempre en la comisura de tus labios. Besabas de una forma que me hacía perder hasta la vergüenza y cuando me susurrabas todas esas tonterías al oído, parecía que temblar era lo único que sabía hacer. Supongo que no tuviste en cuenta el factor encanto, porque cariño puedes llegar a ser jodidamente encantador, aunque parezca mentira.
Me hablabas de tu vida, de tus sueños y tu metas, y que quizás yo podría estar en ella.
Me resbalaba si estudiabas o si te faltaba cerebro, o si bebías simplemente para reírte de la gente, o si no te habías enamorado nunca; yo tampoco, ni pensaba hacerlo y mira… Pero me querías sin o con maquillaje, en chándal o con faldas, y posiblemente por eso eres perfecto, bueno, antes por lo menos lo eras. Recuerdo haberte esperado semanas, y quizás meses, ya era septiembre y desgraciadamente aun tenía esperanzas de que volvieras a buscarme… era como si te sintiera a mi lado en cada paso que daba. Pero ese día soleado decidí volver a ser feliz…Nunca me olvidaré de todo eso, ni del viernes, ni del sábado, del domingo 17 menos, ni del martes ni del jueves, no me olvidaré de ningún día, ni de estos ni de todos los demás. Ni de las 216 horas, ni del lunes 25, son tantos números y tantas horas, que cualquiera pensaría que soy una Friki; no es ser Friki; no se pueden ni imaginar las razones del por qué de esas fechas. Hoy ya han pasado 365 días… Hoy, otro día 17, pero hoy hace ya un año, sólo quedan secuelas de un primer amor.
" A veces el amor es duradero, pero en cambio, otras veces duele...”
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