Tampoco seré yo quien evite que vuelvas a irte, ni tampoco la que llore si lo haces. No seré quien piense en ti cada mañana ni cada tarde. No seré yo quien te pida que me olvides, ni tampoco quien te detenga si lo haces. No seré yo quien te pida que no te vayas, ya que tu no me lo pediste cuando me fui yo. No serás tú quien me enamore otra vez, ni tampoco seré yo quien quiera evitarlo. No serás quien me despierte cada mañana con un ''buenos días princesa'' ni tampoco quien me arrope cada noche con un beso de ''buenas noches''. No, no seré nada que se refiera a ti ni tu tampoco serás nada que se refiera a mí. Dos almas salvajemente perdidas, que un día se quisieron como nunca, pero acabaron como siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario