En una línea temporal, por miedo a que nos supiese a poco...
Hoy,es uno de esos días en los que te gustaría ir a una montaña, en cualquier parte del mundo. Quedarte de pie en borde que lo separa del avismo, y quedarte allí frente al mundo.Mirando al suelo, observando todo lo que hay debajo de tí.Y pensar así, que en una milesima de segundo que todo podría acabar, todo. Todo lo bueno, y también todo lo malo, todo el sufrimiento, todas las lágrimas, y lo que es más importate, todo tu pasado.
Y es entonces cuando te gustaría escuchar la voz de alguien detrás de tí que te dijese que no lo hicieses, que no podría vivir sin tí, sin escuchar tus gilipolleces diarias, porque realmente , eres tú esa persona que hace el mundo especial.Escuchar a alguien diciéndote que realmente vales más de lo que creías; es lo que puede ayudarte a dejar de cometer ese error.Y entonces es cuando te das la vuelta, y le ves allí de pie; con esa altura imponente y la sonrisa asomando siempre en la comisura de tus labios. Besando de una forma que me hacía perder hasta la vergüenza y cuando me susurrabas todas esas palabras al oído, parecía que temblar era lo único que sabía hacer.¿Cómo no enamorarme? si eres todo lo que una chica de quince años puede pedir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario