Exactamente no se dónde empezó todo.
Cuándo comenzó a tener sentido esta historia.
No lo sé.
He ido viviendo cada día con una sonrisa (o dos, cuando no sean más),
con la misma ilusión que tiene un niño pequeño
por conseguir ese juguete que tanto le gusta.
Jamás pensé que personas como tú
acabasen cruzándose en mi camino y,
menos aun, pensar en ser lo que somos: un "algo" más que todo.
Vivir con esta sensación de felicidad sin límites es increíble.
Te conviertes en la persona más transparente de tu alrededor,
brillas con luz propia. Tus ojos lo dicen, los míos también.
Busco cualquier escusa para sentirte cerca.

No hay comentarios:
Publicar un comentario