domingo, 20 de mayo de 2012

No digas que el cielo es el límite, cuando hay pisadas en la luna ♥

Si tú saltas, yo salto; si tú quemas, yo ardo; si a ti te pegan un tiro, yo sangro. Ya no sé lo que siento por ti, ni por mí. Nunca aprendí a hacerlo bien, a ser alguien de provecho y he aprendido tan bien a estar contigo que ahora no encuentro las llaves para dejarte ir. Hoy me apetecen tus curvas, tu culo y lo que no es tu culo, y conducir caricias por los kilómetros de tu piel. Tirarme de cabeza en el marrón de tus ojos, nadar en él. Ahogarme, ahogarme hasta adentrarme en tu interior para saber lo que piensas. Quiéreme como si nunca me lo hubieras demostrado. Hazme saber que esto sigue en pie, que seguimos caminando juntos, que ninguno va atrasado. Si vas por detrás yo te espero, si vas por delante espérame tú, pero no me dejes sola. No me dejes caer en el error. No caigas tú. Necesito saber. Necesito confiar. Sujétame los pies en la tierra y dime que seguimos caminando. Como has visto, hoy me apetece llamarte ‘cariño’ y pasar mis dedos por tu espalda como si fuera braille. Volar entre tus besos. Mezclarme entre tus sueños, perderme en ti y no regresar. Comerme todas tus sonrisas, contar todos tus lunares. Hoy me apetece dormir contigo, y que me despiertes mañana. Soñarte en mis pesadillas. Que me rescates desde el otro lado de la cama. Hoy me apetece besarte y que me comas a besos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario