sábado, 28 de diciembre de 2013

Se acaba.

Esta vez no me quiero extender mucho...

 Simplemente voy a dar las gracias a todas aquellas personas que han compartido cualquier experiencia este año conmigo, por pequeña o mala que haya sido, de todos me llevo algo, algo bueno; gracias a vosotros y a vuestras puñaladas sigo en pie, y con el carácter, fuerza y felicidad que siempre he querido tener. Gracias, desde aquellas personas que me secaron las lágrimas sin conocerme, hasta a aquellas personas que han soportado más de una vez los llantos por la pérdida de mi abuela de hace años. Gracias tanto a aquellas personas que llevabais años conmigo, y ahora empezamos un año por distintos caminos como a los que han decidido seguir a mi lado día a día. 
 Este año he crecido, sí, pero no sólo en altura. Todo lo que soy ahora se lo debo a todas las veces que me he tropezado y he sabido levantarme lo antes posible, antes de que lograsen pisarme. Todo lo que soy no se lo debo a nadie, me he querido, me he odiado, pero hay un momento en el que aprendes que nadie te va a querer más que lo que te quieres a ti mismo. He superado vicios, y he adquirido virtudes, he abandonado sueños y he aceptado otros, y este magnífico año se acaba con una nueva futura jurista. 
 Un año lleno de alegrías y lloros, momentos buenos, vueltas y marchas, fiestas y decepciones, de superar metas y crear otras nuevas se acaba. Empieza otro año, y no quiero que sea distinto a este, no quiero uno mejor, me conformo con lo que tengo al acabar este, porque en los momentos buenos todos sabemos estar, pero en los malos no tantos como intentan aparentar... 
Sí, he llegado a ser muy feliz este año, sobre todo gracias a la persona que hace casi dos años decidió emprender conmigo el camino de nuestras vidas; y aun me acuerdo de cuando nadie apostaba un duro por nosotros.
 Ahora mi deseo para el 2014 es seguir manteniendo a todas aquellas personas que desearon tenerme en este año y me han tenido.

domingo, 21 de julio de 2013


¡NO, NO ACELRES MÁS! Me decías, mientras que yo pisaba a fondo el acelerador para hacerte pensar que nos íbamos a estrellar. Clases de conducir desastrosas mientras escuchábamos “Boy you know you get me high, won’t you take me for a ride, tell me where you wanna go”. Ciegos, sin saber que no volveríamos a escuchar juntos esos versos nunca más. Los meses pasaban y casi no quedaban esperanzas porque volvieras. Quién iba a decir, que yo, una niñata orgullosa, iba a echar de menos tu sonrisa, tus bromas pesadas y todo lo que tiene que ver contigo. Momentos vividos entre tú y yo, y dicen que los momentos vividos con los mejores amigos no se pueden olvidar de la noche a la mañana, y si se puede significa que esa amistad no era realmente verdadera. ¿Me echabas de menos? Sé que sí, te morías de ganas por darme un abrazo cada vez que me veías, te lo notaba en la mirada, o por lo menos pensarlo me daba esa chispilla de felicidad que necesitaba para seguir luchando. Te daba ya por perdido, había perdido a la persona que más me había influenciado, quien me enseño a sonreír a pesar de todo porque no hay nada suficientemente importante como para quitarme mi perfecta sonrisa de la cara, como tú decías… , quien me había enseñado a luchar por lo que quiero, día a día. Estaba cansada de soñarte mirando tu última conexión pensando qué estarías haciendo en ese momento, si estarías haciendo lo mismo de siempre, o si habías cambiado de horarios… Eras tú el que decía que consigo todo lo que me propongo, como no iba a conseguir recuperarte poco a poco… Nunca creíste en las segundas oportunidades, yo te haré creer en ellas.

jueves, 9 de mayo de 2013

Sí, lo admito:

Echo de menos tu olor, y la esencia que desprendías a las 8 de la mañana nada más despertarte, ese olor que sentía cada vez que recorría tus curvas. Pisando tus calles me aseguré de que echaría de menos esa textura hoy, mañana y pasado. Me enamoré locamente del olor a café que desprendías a cualquier hora del día y también de tus extraños horarios para desenvolver las acciones, es algo de lo que nunca pensaba que me enamoraría, pero sí y lo hice con la mayor facilidad del mundo, créeme. Mientras subía a mi asiento soñé que era verano. Que volvía a recorrerte de punta a punta, con mi pantalón corto y de nuevo en su compañía. Sintiendo en mi cara la brisa que solo encontré en aquel lugar. Y sobre todo que estaba viendo ese paisaje con el que se me inunda la vista nada más recordarlo. Echo de menos ver la tranquilidad con la que se mojaban tus aceras, y hay que decir que nunca me ha gustado la lluvia… Me abrazaste en el último segundo y era lo único que necesitaba para sentir como se me nublaba la vista y como mi cara se empapaba poco a poco. Creías que alejándote dejaría de cogerte cariño y por lo tanto estaría a salvo. Te veía haciéndote pequeñita conforme el tren se alejaba y ya te estaba echando de menos. Y créeme que más de lo que te odio ahora no puedo odiarte. Porque de hecho te odio tanto que no podría acabar de escribir cuantísimo lo hago en este momento. Duele el odiarte. Duele el tener que hacerlo. Te odio tanto que no quiero escuchar tú nombre ni lo más mínimo que se refiera a mi estancia allí, no hasta el día que esté en el camino de vuelta.

Te echo de menos, mi querida Inglaterra.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Una eternidad aguantando a una petarda, te apetece?

Qué locura fue enamorarme de ti, tú eres una heroína y eso es lo que olvidé mientras me enamoraba de ti. Heroína, aparentemente blanda, pero con cada calada pegando fuerte, y mira que he probado a meterme mierda en el organismo, y te sigo definiendo como una sustancia peor que la droga dura. Sabiendo que jodo todo lo que toco, o que lo dejo todo hecho desastre, me arriesgue, me arriesgue a rozar tu piel una y otra vez, y hasta parece que he llegado a curar heridas abiertas. Igual es verdad lo que dicen de que a esta niñita la tienes loca. Dicen que hace ya tiempo que sus palabras llevan tu nombre, tu esencia, tu olor. Que con el placer de poder tener tus “Buenos Días” sus mañanas dejan de ser frías, hace tiempo que dejaron de serlo, y se vuelven extremadamente calientes. Que cada brindis que hace es por ti, al igual que los sorbos; otro, otro y otro, y ya van once, uno por cada mes. Eso dicen. Yo no me molesto en negar lo, mentiría si lo hiciera. Sé que más de lo que te amo ya no puedo amarte porque cada noche, antes de dormirme, pienso en ese cosquilleo que dejaste en mis labios justo cuando nuestros labios se rozaron para despedirse.

Y ahora que tú eres mi heroína, me chutaría una y otra vez, hasta que mi dosis fuese tan grande que tuvieses que quedarte las 24 horas del día para poder complacerme del todo.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Cuando quieres a alguien de verdad sabes que va a ser para siempre

Se están queriendo hasta reventar, como críos. Muriéndose por comerse los lunares del otro. Pueden hacer historia con sus besos y sus mejores planes para un domingo por la tarde.
Ella natural como el ángel pero extrovertida como el demonio, a veces inocente como una niña y otras, así de repente, madura como una mujer. Y desde ese día, especial para ellos, no se le volvió a comer las dudas, porque cada noche él dormía, en su consciente, a su lado. Le decían "Chica, ese es de los que aparecen sólo una vez en la vida" .Ella no tenía miedo, se acostumbró a ser el objeto de deseo del único chico que valía la pena de su alrededor. Él la persona más natural del mundo, inalcanzable y complicado, como un caramelo amargo que al acabarlo deja un sabor a gloria, pero sin la parte amarga. A veces él conseguía que se derritiera, a veces hacía que se incendiara como si el fuego la reventara por dentro. Él fue tan capullo como para decirle te quiero en el momento equivocado, justo después de una sonrisa ¿Quién dice te quiero después de una sonrisa? Sólo las personas que buscan que se enamoren de ella, y así lo hizo. 
    Ellos, eligieron, y no se equivocaron al hacerlo.Ellos, amándose y sin dejar de hacerlo.
Te amo Iván. 

miércoles, 3 de octubre de 2012

Quédate,


Empezó con una canción, que definía mis sentimientos, y tres palabras " Never lose hope" grabadas en mi cabeza duramente bastantes jodidos meses. Siempre supe que no era aquella adolescente que querías a tu lado, no cumplía aquellos requisitos que tú tenías impuestos como mujer ideal, y a pesar de eso hice oídos sordos, y llego el día en el que alzaste la mirada al frente, y allí estaba yo bailando en tu cabeza; cambiaste de expectativas y me elegiste; fuiste le excepción que rompe la regla. 5 meses, 8 días & pocas horas después somos uno, dejamos de ser dos hace mucho tiempo para tomar decisiones, equivocarnos; o tal vez no, enamorarnos, hacernos daño; ser felices. Para no tener un entorno perfecto o una familia perfecta; porque no los tengo. Pero sí, él, mi chico, justamente él, es perfecto él solo. Es divertido, cabezota, inteligente; sí, el más inteligente de todos, ah... y el más guapo. Soy feliz, y sí es con él no me importa que mi vida sea así, no me importa en absoluto.

jueves, 16 de agosto de 2012

Quiéreme si te atreves.

En mi mente aun siguen dando vueltas aquellas horas que pasé contigo aquella tarde de aquel martes, en el que decidimos saltarnos las reglas. Recuerdo cómo pudiste ser capaz de dibujarme una sonrisa en la cara con apenas mirarme, como con cada beso deteníamos el tiempo cada milésima de segundo… Quise que tus labios fueran lo más dulce que en los meses siguientes probase mi boca.