lunes, 26 de noviembre de 2012

Cuando quieres a alguien de verdad sabes que va a ser para siempre

Se están queriendo hasta reventar, como críos. Muriéndose por comerse los lunares del otro. Pueden hacer historia con sus besos y sus mejores planes para un domingo por la tarde.
Ella natural como el ángel pero extrovertida como el demonio, a veces inocente como una niña y otras, así de repente, madura como una mujer. Y desde ese día, especial para ellos, no se le volvió a comer las dudas, porque cada noche él dormía, en su consciente, a su lado. Le decían "Chica, ese es de los que aparecen sólo una vez en la vida" .Ella no tenía miedo, se acostumbró a ser el objeto de deseo del único chico que valía la pena de su alrededor. Él la persona más natural del mundo, inalcanzable y complicado, como un caramelo amargo que al acabarlo deja un sabor a gloria, pero sin la parte amarga. A veces él conseguía que se derritiera, a veces hacía que se incendiara como si el fuego la reventara por dentro. Él fue tan capullo como para decirle te quiero en el momento equivocado, justo después de una sonrisa ¿Quién dice te quiero después de una sonrisa? Sólo las personas que buscan que se enamoren de ella, y así lo hizo. 
    Ellos, eligieron, y no se equivocaron al hacerlo.Ellos, amándose y sin dejar de hacerlo.
Te amo Iván. 

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