Me acuerdo de cuando te veía pasar por la calle con tu vida medio hecha, tu música, tu grupo de amigos. Una nueva vida, sin mí. Te veía pasar como si fueses otro cualquiera, un completo desconocido, una persona más en este pueblo. Pocas veces me mirabas, y cuando lo hacías parecía incomodarte, a veces ni si quiera nos saludábamos. Te veía.... y me preguntaba ¿Dónde ha quedado ese 4S o todos los intentos de vernos fallidos? ¡¿Dónde?! Dónde quedaron todos los días juntos, todas las charlas, todas las peleas, las discusiones, lo dicho y por decir. ¿Dónde quedaron los sentimientos?...Pero el no atrevernos a mirarnos a la cara, no vernos, tener un camino opuesto nos hizo mucho más fuertes para que ese día, ¿te acuerdas del día en el banco? Pasabas con tus amigos, probablemente ni te imaginabas verme allí, me acuerdo de que tenía ganas de verte, pero te odiaba por todo lo que pasó días atrás… pero se me hizo imposible y me senté en un simple banco sabiendo que tú vendrías a hacerme tu pregunta: ¿ Por qué te marginas? O ¿te pasa algo? Uno de mis días preferidos. Con un simple roce de labios me di cuenta de que había tardado meses, días y minutos en darme cuenta, pero en segundos supe que sería por y para siempre.
¿Aún te acuerdas de nuestro primer beso? Yo sí, como olvidarme de él...Era un día caluroso de verano, a mi me temblaban las piernas, el corazón me iba a mil, no podía ni mirarte a los ojos y cuando lo hacía tu profunda mirada me hipnotizaba… Estaba nerviosa, no sabía qué hacer ni que decir, pero cogí fuerzas y me atreví a hablar contigo cada vez más y más cerca. Notaba como me mirabas tímidamente porque yo hacía lo mismo… Te acercaste lentamente a mí, el confiado se acerco y nos besamos. Note tus labios con los míos, note tus manos en mis piernas, note tu mirada con la mía, te note a ti…Y desde ese día, no puedo dejar de pensar en ti.
Ese amor que creímos prohibido que era una locura esta relación, lejano e imposible, era un sueño que esperaba que se hiciese realidad; en un segundo se convirtió en un amor correspondido, más cercano de lo que podíamos pensar y nos demostró que cosas imposibles no existen y que lo sueños a veces se cumplen. Que una relación está para superar obstáculos: 72 kilómetros, padres y madres, antiguos amores….
Ahora solo tengo un sueño, poder ser su protectora siempre, mandar siempre en su corazón y nunca ser víctima de una de sus confusiones. Ahora es una de esas sensaciones de tenerlo todo si estás con él, una felicidad que no tiene límites; un sentimiento único. Es algo inexplicable, no podría medirlo, no podría describirlo, no podría dibujarlo y aún menos gritarlo ya que, no acabaría jamás.
Ahora, por pedir, pido veinticuatro horas a tu lado en las que nos dé tiempo a todo menos a perder el tiempo. Por pedir, pido que me baste ese día para convencerte de querer estar conmigo para el resto de tus días. Por pedir, pido que exista un preciso momento, en el que se te escape un beso cuando menos te lo esperes, y cuando más lo lleve esperando yo. Por pedir, te pido una tarde lluviosa dentro de una casa sin gente, sobre un sofá sin cojines y con mantas, en frente de mi película favorita... y que vaya todo según nuestros verdaderos sentimientos. Por pedir, pido dar un paseo al mismo paso, frenarnos en seco de repente, y darnos otro beso sin que nos vea la gente. Por pedir, pido, mientras caminamos por cualquier calle, llevarte y traerte al contarte cualquier estupidez, agarrando con mi mano tú brazo, y que tu risa fuese la mejor de mis melodías... Y después, en un intento por no dejarme ir, me hagas perder de todo menos la sonrisa y las ganas de seguir a tu lado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario